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Barcos / Pruebas a Motor

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Sunseeker Portofino 40, más que un gran crucero

18/09/13

La Portofino 40 es, por el momento, la menor eslora de la prestigiosa marca británica. Un barco que por sus dimensiones ofrece todas las posibilidades de un crucero completo, confortable y dotado de un carácter deportivo reforzado por la nueva motorización de los dos Volvo Penta D6 de 400 Hp. LUIS BOSCH

Sunseeker es una de las marcas de mayor renombre internacional. Su gama abarca desde los más lujosos y exclusivos megayates hasta esta 40 pies, una eslora donde el sentido común y la calidad se combinan en una arquitectura racional que ofrece como resultado un barco de alto confort, muy buen navegante y de alta calidad constructiva.

En la nueva Portofino 40 además de la optimización de los espacios, tanto dentro como fuera, y del aprovechamiento de cada volumen sin exageraciones, se dan dos aspectos interesantes a resaltar: la mano de Ken Freivok en el diseño —uno de los gabinetes más importantes en el mundo de los megayates—, y la nueva motorización con los nuevos D6 de 400 Hp de Volvo Penta. Estos dos valores añadidos rematan el triunfo de esta 40 pies, convirtiendo esta magnífica eslora, fácil de abarcar por una sola persona, en una sport cruiser de primera línea.

Otros puntos que nos llamaron la atención se reflejan en el listado del equipamiento de serie, bastante más generoso de los que es habitual en este tamaño de barcos.

Calidad y racionalidad en el diseño, unidos a la potencia de 800 Hp y una carena de alta eficacia dan como resultado una innovadora Portofino demostrando que Sunseeker domina bien las esloras nada excesiva. De ahí que el ADN deportivo de Sunseeker lleve consigo los más de 50 años de experiencia y la impronta del mítico Don Shead, el arquitecto del primer casco en V de la marca británica.

Cubierta y bañera

Nos gustan los barcos que respetan cierto clasicismo en las formas, en la distribución, sin apuros ni rincones extraños a bordo, que a veces obligan a malabarismos para estar más cómodos. La Portofino 40 muestra una bañera ordenada, de tránsito fácil, con la clásica dinete en U a estribor, complementada por un extraordinario solárium que se amplía abatiendo el respaldo del sofá. La mesa de la bañera destaca por su robustez, y el solárium se prolonga hasta la misma plataforma de baño, en este caso hidráulica, y con dos accesos a los laterales de la cubierta. La distribución se completa con el sofá de babor, bastante elevado y con asiento bajo debido a la altura bajo baos del camarote que hay a media eslora.

La distribución de la bañera reparte adecuadamente los distintos elementos que la integran, desde la dinete hasta el solárium de popa y el sofá de babor.

Enfrente, el correspondiente mueble cocina-bar sorprende por su capacidad y equipamiento, con parrilla, nevera y fregadero, lo que permitirá prácticamente evitar los viajes a la cocina del interior. El soft top o techo corredero de tejido se acciona eléctricamente y descubre muy buena parte de la bañera, dejando un gran espacio abierto, como corresponde a una auténtica open.

La distribución de la bañera reparte adecuadamente los distintos elementos que la integran, desde la dinete hasta el solárium de popa y el sofá de babor.

 

La proa presenta un pozo bien dimensionado y las colchonetas de solárium van perfectamente fijadas. No volarán jamás, lo podemos asegurar. Por otra parte, sorprende que en un barco de este nivel el ancla sea galvanizada y no de inoxidable. Es un toque antiestético no aceptable en esta Portofino. Y hay algo más: la avidez por ganar en anchura en la bañera ha dejado muy justos los pasos laterales, un precio que se ha de pagar si se quiere tener una formidable bañera.

Por otra parte, no estaría de más añadir un segundo asidero en la parte baja, a cada lado del arco, con el fin de facilitar la subida a los laterales de cubierta. No faltan pasamanos en la parte alta y los candeleros son de buena altura hasta la misma proa. Por lo demás, una bañera sin réplicas, muy bien distribuida, cómoda y estudiada para la vida a todo con todo lo necesario. Un notable sin titubeos.

Puesto de gobierno

La consola distribuye la relojería de Volvo Penta en el frontal, y en la superficie principal la pantalla de los motores, un espacio con tapa para cartas, la multifunción NSS12 de Simrad, repetidores Simrad, piloto, VHF y el portavasos, además de los interruptores del barco. Las palancas están bien ubicadas al lado y el joystick, algo más retrasado, también se ha situado correctamente. No falta un asidero para el acompañante y la sensación de control es total desde esta posición sobre elevada. Puesto muy cómodo y completo.

Interiores

Nada es perfecto. Es una obviedad si no hiciéramos referencia a los empinados escalones que llevan al interior de la voluminosa y alta cabina. Peldaños ovalados —el diseño— que exigen atención a los pasos descendentes, aunque una barra vertical es el punto inevitable de agarre. El salón, que disfruta de una iluminación cenital fuera de lo común, cuenta con la escotilla tradicional (con su respectiva cortinilla parasol) y dos claraboyas sobre la entrada que dejan entrar la mayor luminosidad natural imaginable. Sin embargo no las queremos ver en los días de veranos con el sol de agosto: necesitarán una cortinilla para frenar los implacables rayos.

El espacio principal de la Portofino 40 es muy amplio, y presenta una altura más que notable. La luminosidad es otro aspecto que colabora a la agradable atmósfera que se percibe en este interior.

El salón es espacioso, sin estridencias en el diseño ni en la decoración, aunque como es natural el astillero ofrece una buna lista de posibilidades en este capítulo, con distintas maderas y tapicerías. La dinete, ocupando la banda de babor, presenta una mesa tan robusta o más que la de la bañera, de doble ala, vistosa y elegante, que realza la sala. Este espacio se puede transformar en litera doble añadiendo las piezas correspondientes.

La cabina de proa presenta la litera de matrimonio clásica, con dos armarios roperos y varios cajones y armarios altos para estiba.

 

La banda opuesta se ocupa con la cocina en L, completamente equipada, con todo lo que pueda desear el mejor gastronómada marino, con buena capacidad de estiba y detalles como el armario para la vajilla, la cubertería, etc. (todo incluido). El gabinete de aseo, adosado a la cocina tiene acceso por el salón y por la cabina de proa. Ducha independiente, inodoro y lavabo se completan con una serie de armarios y detalles que cumplen con lo deseable en un crucero de este porte. La cabina de proa no es muy larga, pero lo tiene todo, hasta dos roperos, armarios altos, y muebles laterales. Está muy aprovechada y sin ser espectacular, lo tiene todo. No obstante sí es espectacular, y mucho, el camarote del armador, situado a media eslora, de costado a costado, con dos grandes camas que mediantes guías se convierten en camas correderas para unirse en una de matrimonio. Fantásticas las cristaleras, grandes, estructurales, con portillo circulares en el centro. Todo es luz que se añade a la casi exagerada altura. Por esto el puesto de gobierno y el sofá de babor arriba quedan tan elevados.

Es la mejor pieza de los interiores. Muy bonita, amplia y agradable. Es un logro en los interiores de esta Portofino. Interiores muy bien dimensionados, de atmósfera agradable, personalizables, luminosos y con no pocos elementos de calidad, tanto en el aspecto estético como en el técnico, con instalaciones que, cuando se examinan, se entiende el porqué de una Sunseeker.

Navegación y conclusiones

Nada mejor que probar un barco con mar agitada. Agitada y de fondo, con ola tendida, en un día gris y sin viento, cuando uno se puede concentrar más en negociar las olas, evitar el salto o el improbable pantocazo. Cuando se siente el paso de la ola cortada como el cuchillo al rojo penetrando en un taco de mantequilla. La Portofino 40 ofrece esta sensación, tanto a un régimen de crucero de casi 30 nudos, como a tope, con las palancas a fondo, a 39,5 nudos (con saltos del GPS en la pantalla a 40). La gracia, o mejor dicho el acierto, creemos que ha estado en reinventar un barco nuevo incrementando un poco más la potencia. De los dos Volvo Penta de 330 Hp a los de 400 Hp va casi in abismo. Es pasar de una punta de casi 35 nudos a una de casi 40. ¡Perfecto para este barco de 11 toneladas! Es una sensación realmente excitante. Confort y seguridad son inseparables en la Portofino.

El joystick, el sistema de trimado automático integrado, el añadido de una hélice de proa (innecesaria) y la pantalla multifunción, hacen el resto, para que la maniobra en puerto y el atraque resulte un juego de niños. Pero quien guste de tocar los trims hallará el desafío para obtener mejor rendimiento que con el ajuste automático de las colas.

Brillante y veloz. Estable y marinera. Con los dos nuevos Volvo Penta dD6-400 de 400 Hp la Portofino 40 se convierte en una deportiva de altas prestaciones proporcionando un alto grado de confort a cualquier régimen.

Pero lo mejor es lanzarse a 39 nudos viendo que la respuesta del timón es como la de un barco de 25 pies, inmediata, equilibrada, con alta capacidad de giro. Una gozada de deportiva que hace olvidar que, además, hay una cabina de crucero importante en el resto del barco. En salida bastan 13 segundos para que el barco planee a 14 nudos; y en 13 segundos más se pone a casi 40 nudos. Una capacidad de aceleración que demuestra que los D6-400 son, sin lugar a dudas, la mejor opción para esta 40 pies.

Un crucero amplio, con acabados de notable calidad, en el que Sunseeker ha cuidado como en sus mayores esloras, dotado de una carena sobresaliente y que con los D-6 alcanza la perfección en el binomio barco-motor. Recordemos que con los D6-330 de 330 Hp el barco sale por 27.000 libras esterlinas menos, y que no vale la pena.

Equipo de serie más que suficiente, diseño de alta calidad, construcción de primera en todos los aspectos, al nivel de las grandes Sunseeker, que sin duda justifican la tarifa de este barco.

A destacar
+ Navegación sobresaliente con los dos Volvo Penta D6-400 de 400 Hp.
+ Calidad de acabados y detalles en todo el barco.
+ Amplitud en la cabina y en la bañera, clásicas y funcionales.

A mejorar
– Los pasavantes laterales son algo estrechos y faltan asideros en la entrada.
– Las claraboyas del salón necesitarían cortinillas parasol.
– El barco exige un ancla de acero inoxidable en proa, no galvanizada.

Características

Eslora total: 12,90 m
Eslora de casco: 11,87 m
Eslora de flotación: 9,87 m
Manga: 3,87 m
Calado: 0,71/1,06 m
Desplazamiento: 11.600 kg
Gama de motorizaciones: dentrofueraborda 2×300 Hp o 2×400 Hp Volvo Penta D6 DP
Capacidad de combustible: 750 l
Capacidad de agua: 295 l
Plazas: 12
Categoría de navegación: B
Constructor: Sunseeker
Importador: Sunseeker Yachts Spain, S.L.
Precio: 360.000 libras esterlinas (429.620 euros),con dos Volvo Penta D6-400 DP, y sin impuestos.

Motores

Marca y modelo: Volvo Penta D6-400 DP
Potencia: 400 Hp (294 kW)
Tipo: dentrofueraborda turbodiésel inyección directa
Cilindros: 6 en línea
Cubicaje: 5.500 cc
Rpm máx.: 3.500
Peso: 594 kg

 

Sunseeker Portofino 40
2×400 Hp Volvo Penta D6-400 DP
Rpm / nudos / consumo conjunto l/h
600 / 4,3 / 2,6
1.000 / 7 / 8
1.500 / 9,5 / 23
2.000 / 14 / 52
2.300 / 19 / 60
2.500 / 23 / 66
2.750 / 28 / 86
2.900 / 31 / 80
3.000 / 32 / 109
3.600 / 39,5 / 160

Tiempo de planeo: 13 segundos
Aceleración de 0 a máx.: 25 segundos>
Autonomía: en torno a las 190 millas a régimen máximo; y de 250 millas a régimen de crucero de 28 nudos

CONDICIONES DE LA PRUEBA

Personas a bordo: 3
Combustible: 25%
Agua: 90%
Estado de la mar:marejadilla y mar de fondo, con brisa. <

GALERIA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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