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Elegir las velas adecuadas

19/12/20

En un velero, las velas son el motor principal. Los materiales para hacerlas son múltiples y la elección de cada tipo debe hacerse de acuerdo con el programa de navegación. Los principales son tejidos, materiales compuestos y membranas. Luego está la elección del vestuario. Albert Brel

Elegir las velas adecuadas

©North Sails

 

El principio de los tejidos

El procedimiento de tejido consiste en entretejer dos hilos, uno a lo largo llamado urdimbre y el otro a lo ancho, llamado trama. Una vez tejidas, las fibras se calientan para compactarlas. El diámetro y tipo de hilo son importantes. Con un hilo muy fino, obtenemos un tejido muy apretado que permitirá que la forma de la vela se aguante bien. Por contra, será más sensible a los rayos ultravioleta y al desgaste. Lo mejor es dejarse aconsejar por el velero para elegir el tipo hilo. Queda el acabado, que se puede hacer con un revestimiento (con aplicación de resina por ambas caras), o mediante impregnación. En el primer caso, el alargamiento es mínimo pero el tejido es frágil. En el caso de la impregnación, la tela es más robusta. Los hilos utilizados pueden ser de poliéster (Dacron), Dyneema o nailon.

 

Elegir las velas adecuadas

Las velas pueden guardarse en nuestra velería mientras no usan o fuera de temporada.
©Ian Roman/North Sails

El tejido de Dacron

Dacron es el nombre dado por el fabricante Dupont para designar su poliéster de alta gama. Una vez tejida, esta tela se recubre o se impregna. Este tratamiento permite que resista mejor los esfuerzos. Este tejido es conocido por su buen comportamiento, tiene poca o ninguna deformación, requiere un mantenimiento mínimo, ofrece buena resistencia a los rayos UV y su plegado no requiere precauciones especiales. Su inconveniente es que no permite el corte trirradial. En resumen, tiene una larga vida útil, es bastante asequible y resulta muy adecuado para cruceros costeros y navegación de altura.

También podemos destacar el Warp Drive de la firma Challenge, que es un tejido de poliéster que permite realizar cortes orientados. Su vida útil es cercana a la de Dacron, pero con mejor resistencia al paso del tiempo y menor deformación.

 

El tejido Dyneema

Esta fibra, también llamada Spectra e HydraNet, que se trabaja de la misma forma que el Dacron, ofrece varias ventajas. Acepta un corte trirradial y el tejido fino realizado antes del recubrimiento permite lograr velas muy resistentes, particularmente al estiramiento. Su peso es aproximadamente un 25% menor que el del Dacron. Además, su poco diámetro la hace flexible, por lo que resulta más fácil estibar las verlas de este material. El Dyneema es muy adecuado para cruceros, incluida la navegación de altura. Para regata, también hay un poliéster con un tramado de hilos muy finos: el Square.

 

 

El nailon

Este tejido se usa para los spinnakers y las velas ligeras. Siempre se utiliza en corte trirradial. Existen diversas calidades de fibras, de las que dependerá la resistencia. Pero, por regla general, en este tipo de tejido hay tantos hilos de trama como de urdimbre. En cuanto al gramaje, para evitar roturas, se inserta un hilo más grueso cada 10 mm aproximadamente. El peso debe elegirse de acuerdo con la embarcación y el uso que vayamos a darle. La gama de spinnakers  va desde muy ligeros  hasta muy pesado, y su uso es muy diferente. En algunos casos (spinnaker grande o gennaker), el nailon se sustituye por el poliéster.

 

Elegir las velas adecuadas

Aunque el nailon suele ser el material más usado en spis simétricos, en ocasiones se usa poliéster.
©Ben-Zucker/North Sails

Velas para aparejos antiguos

Parecen velas de algodón u otros materiales de antaño. De hecho, son de poliéster al que se ha sometido a un tratamiento para darle un color antiguo (crema, marrón, tostado, etc.). En estas velas cuyas formas se adaptan a los aparejos clásicos (velas áuricas, de cuchillo, latinas, etc.), el gramaje es alto, al menos de 310 g/m², por lo que el peso es significativo.

 

Elegir las velas adecuadas

La gama North Sails 2020 ofrece una nueva generación de velas 3Di, más ligeras y con gran conservación de la forma y durabilidad.
©Raphael Demaret/North Sails

La fabricación de velas en composite

Las velas en composite (laminadas) están hechas de un sándwich de dos hojas de Mylar que encierran un núcleo de poliéster con fibras paralelas. Este conjunto se impregna luego con resina. Esto da como resultado velas resistentes que se deforman poco. Pero son más pesadas ​​y sensibles a la deslaminación que las velas tejidas. Con el fin de minimizar la acción de los rayos UV, la abrasión y la deslaminación, algunos veleros utilizan tafetas (se cruzan los hilos impares de la urdimbre por un hilo de la trama y los hilos pares por otro hilo diferente de la trama) de poliéster pegadas en ambas caras. Aunque a veces se utiliza en velas de crucero, su uso principal sigue siendo para regata. Este tipo de velas debe manipularse con cuidado y guardarse enrolladas.

También hay que mencionar en este apartado las confecciones específicas de laminados con fibras orientadas (membrana). En este caso, en cada vela el número de hilos es diferente según el tipo de vela y su uso. Las velas en composite se usan exclusivamente en regata.

 

3Di Nordac de North Sails

Fuerte, suave y sin costuras

La firma North Sails reinventa la vela de dracon para crucero con la 3Di Nordac, que combina la exclusiva tecnología de velas moldeadas composite con poliéster, el material de preferencia para los navegantes de crucero durante décadas. El resultado es una innovadora vela de crucero con una forma aerodinámica más suave y duradera. Al recurrir a la fabricación exclusiva de filamentos expandidos, North Sails obtiene un nuevo nivel de rendimiento a partir de una fibra tradicional.

Elegir las velas adecuadas

La 3Di Nordac se ha desarrollado pensando exclusivamente en barcos de crucero de pequeña o mediana eslora, y ofrece mayor control, más comodidad y mayor velocidad a un precio ventajoso. Entre sus ventajas destacan la fabricación de composite de una pieza en molde 3D, el tejido 100% poliéster para una máxima durabilidad, el color blanco con excelente resistencia a las rasgaduras y a la abrasión, y la densidad y orientación variables de la fibra para una adaptación optimizada del material a las cargas, además de bolsillos para sables internos integrados, refuerzos estructurales en los puños y estructura de rizo.

>> northsails.com

 

Elegir las velas adecuadas

 

El lenguaje de las velas

Para muchos navegantes de recreo, las velas se reducen a la vela mayor, el génova (enrollable), el spinnaker y el tormentín. Las regatas, sin embargo, nos han traído muchas velas diferentes, que podemos clasificar en función de sus características.

 

  •  La mayor

Esta vela se iza en la parte trasera del palo y sobre la botavara. Su superficie se puede ajustar tomando rizos. La tendencia en la mayor es dotarla con sables forzados de la baluma a la relinga (full batten), y dependiendo de su superficie, es recomendable montar carros en el mástil.

 

  •  El génova

El génova es la vela de proa por excelencia. Originalmente engarruchada en el estay. Actualmente, excepto en las regatas donde se usa un estay hueco para cambiar rápidamente de vela, se enrolla.

 

  •  El tormentín

Con mal tiempo, un génova enrollado funciona mal. Ante situaciones de fuerte viento lo mejor es recurrir al tormentín, una pequeña vela de proa especialmente cortada para ello.

 

  •  El gennaker

Es un gran génova con mucho embolsamiento que se emplea en rumbos abiertos. A menudo se usa en catamaranes donde el génova ofrece poco recubrimiento. Se puede almacenar en un enrollador.

Elegir las velas adecuadas

El asimétrico ofrece una gran polivalencia y capacidad de remontar al viento.

 

El código 0

De hecho, es un gennaker grande y muy ligero que puede izarse como este último o como un spinnaker asimétrico. Con vientos flojos, los cortes planos de fibra laminada ayudan a cerrarse al viento. Un tejido más flexible y embolsado permite remontar a menos de 90°. Originalmente estaba destinado a embarcaciones de regata, pero cada vez es más habitual en los cruceros, sobre todo desde que se puede almacenar en un enrollador. En regata, por ejemplo en IRC u ORC, se puede considerar como un génova que aumenta el hándicap del barco. Recordemos que, desde 2020 en ORC se considera espí a la vela con una cadena media a partir del 85% de su pujamen. El código 0 más útil a bordo debe estar realizado con tejidos laminados. Los confeccionados con tejidos de poco gramaje se usan poco. Debemos saber que este tipo de vela, una vez enrollada en su estay de grátil, que debe ser anti-torsión, no está hecha para permanecer almacenada en esta posición.

 

El código C

Representa el compromiso entre el gennaker y el spinnaker asimétrico. Se puede utilizar con enrollador. Su presencia en cruceros es frecuente debido a su facilidad de uso.

 

El spinnaker asimétrico

Es el spinnaker ideal para navegar tranquilamente. Se puede izar con vientos desde el través hasta portantes y de popa, y usarse sin accesorios como un tangón o una contra, por ejemplo. En cuanto a su almacenamiento, se puede emplear un calcetín o un enrollador específico diseñado para spinnakers.

 

El principal uso de las velas laminadas es en regata.

El spinnaker simétrico

Es el spinnaker estándar que requiere accesorios específicos (tangón, amantillo, braza y contra). Trabaja muy bien con portantes desde 120° a 180°. Pero, dependiendo de su forma, se puede optimizar para vientos de popa o de través.

 

Código D (Delta Voiles)

Consciente de que los navegantes utilizan poco o ningún spinnaker, Delta Voiles imaginó en 2010 el código D. Está diseñado para la navegación con portantes. Es un híbrido entre el spinnaker asimétrico y el gennaker, y tiene la ventaja de adaptarse a un enrollador. Se instala en minutos y se trima como un génova. Sin tangón, se lleva de 60° a 140° de viento aparente, y con tangón entre 165° y 180°. En 2016 se desarrolló la versión Sun con protección UV que permite dejarlo enrollado al sol.

Las nuevas velas Nordac de North Sails son especialmente ideales para el crucero largo.

¿Qué elegir?

Llega un día en el que hay que plantearse cambiar las velas. Por razones económicas, algunos lo hacen paulatinamente. Primero la vela mayor y luego el génova (o viceversa). Si excluimos el coste de las velas, esta no es una buena solución, ya que perturbamos el equilibrio del barco (demasiado ardiente con una nueva vela mayor, demasiado blando con un nuevo génova). De este modo la vela más nueva sufre mayor desgaste. Otro punto es la elección del tejido. Con el paso de los años, las velas de Dacron se deforman gradualmente y pierden su eficacia. Los laminados no se deforman, pero la delaminación llega tarde o temprano y, en este caso, ya no se pueden usar. Nos queda el tejido Hydranet, que ofrece un buen compromiso entre los distintos tejidos; o el laminado con tafetán de poliéster si no vamos a tener problemas con la estiba de las velas. La elección de las velas siempre se llevará a cabo en función del programa de navegación y, desde luego, el presupuesto.